Mediapost Group - Expertos en herramientas de relación con el cliente

748

Written by:

Tanto si eres dueño de un pequeño comercio, como si formas parte de uno de los grupos empresariales más ricos del país, sin un enfoque estratégico no vas a llegar lejos. Y lo sabes. Este pensamiento gira alrededor de la meta de la empresa, o de un objetivo profesional personal. El modo en el que enfocas tu visión puede variar en función de tus preferencias personales, de tu forma de pensar, de la manera de procesar ideas y de tu rapidez en el aprendizaje.

Si estás preparado para empezar a concebir tu vida laboral desde una perspectiva mucho más estratégica, ten en mente estos tres sencillos consejos que desde Mediapost Group te vamos a proporcionar para que tus ideas afloren y tu brillantez empresarial salga a relucir.

Hazte preguntas

Tan sencillo como eso. Lo primordial es despertar esa sensación de inquietud, y trazar un camino para lograr tus metas y objetivos. Ya es hora de comenzar a hacerse las preguntas correctas: “¿Cuál es mi meta? ¿Qué tengo que hacer para conseguirla? ¿Cómo puedo llegar hasta allí?”

Alinea tu visión

Cuando tienes claro lo que quieres y sus diferentes alternativas para conseguirlo, solo te falta el medio para hacerlo posible. Una vez alineado con los intereses de tu compañía, únicamente te faltan las competencias necesarias para que ésta dé sus frutos. Como líder, pensar a lo grande te dará la posibilidad de escoger los elementos significativos de tu entorno que fortalezcan tus aptitudes, reportando un beneficio directo a tu empresa.

Planificate

La concepción de un plan significa el reconocimiento de los elementos de acción, tanto a corto plazo como a largo plazo, que ayudarán a lograr tu meta. Esta proyección personal podría tomar la forma de un complejo plan estratégico, o de algo a menor escala, como un plan de proyecto. Y para que salga airoso es aconsejable recurrir a la claridad y a la concentración. Allá donde las dudas no son bien recibidas.

Una vez planificado, dibuja en un diagrama ese flujo de acción. Quien dice diagramas también habla de mapas mentales, lluvias de ideas, mockups, gráficos o tablas. Esta forma de plasmar tus ideas estimula la creatividad y puede hacer de la planificación algo motivador.

Por último, dedica un tiempo a poner en práctica estos tres puntos. Quizás dentro de una semana o dos, a una hora y lugar en concreto. Date la oportunidad de soñar con el futuro que deseas y aplica este enfoque con el objetivo de lograr un pensamiento más estratégico. Tanto para ti como para tu compañía. Puedes estar a una o dos horas de distancia de no sólo ser un empresario con un enfoque más certero, sino de ser un empresario exitoso.

Y tú, ¿utilizas otros mecanismos para fortalecer tu pensamiento estratégico?

Última modificación: 31 mayo, 2016

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *